Precio · Sin humo

Cuánto cuesta de verdad una web (y qué te están cobrando de más)

Te enseñamos las partidas reales de una web por dentro, para que sepas qué pagas y dónde te pueden estar inflando la factura.

Cuando pides presupuesto para una web pasan dos cosas. O te dan un número alto sin explicar de dónde sale, o te lo pintan baratísimo y luego van apareciendo cargos que no esperabas. Las dos cosas pasan porque casi nadie te explica de qué está hecha por dentro una web y qué cuesta cada parte. Vamos a abrirla y mirarla pieza a pieza, con los rangos de precio reales en España, para que la próxima vez que te pasen un presupuesto sepas qué estás pagando.

El dominio: barato y siempre tuyo

El dominio es tu dirección en internet, lo que va después de las uves dobles, por ejemplo tunombre.com. Se paga al año y para un .com o un .es está en el entorno de los diez a quince euros anuales. Es de las cosas más baratas de toda la web. Detalle importante: el dominio tiene que estar a tu nombre, no al de quien te hace la web. Si lo registran ellos y el día de mañana te quieres ir, te puedes encontrar con que tu dirección de internet la controla otra persona. Pide siempre que el dominio quede registrado a tu nombre, es un derecho básico y no cuesta nada.

El hosting: donde vive tu web

El hosting es el alquiler del espacio en un servidor donde están guardados los archivos de tu web para que esté disponible las veinticuatro horas. Para una web de un gimnasio, un entrenador o una consulta de nutrición, que son webs normales sin tienda online enorme, un hosting decente cuesta entre cincuenta y ciento cincuenta euros al año, según el proveedor y la potencia. No necesitas el plan más caro ni un servidor dedicado, eso es para webs con muchísimo tráfico. Aquí es donde algunos inflan, vendiéndote planes empresariales que tu negocio no va a aprovechar.

El certificado de seguridad: a día de hoy, gratis

El certificado SSL es lo que hace que tu web cargue con el candado y la dirección empiece por https en vez de http. Sirve para que la conexión sea segura y, además, los navegadores marcan como "no seguras" las webs que no lo tienen, lo que asusta a cualquiera que entre. Aquí está uno de los abusos más comunes: hay quien te cobra el SSL como un extra de cuarenta, sesenta o más euros al año. La realidad es que existe Let's Encrypt, una autoridad que emite certificados gratis y que usan millones de webs en el mundo. Cualquier hosting moderno lo incluye sin coste. Si en un presupuesto ves el SSL como una línea aparte con precio, es señal de que te están cobrando algo que debería venir incluido.

El diseño y desarrollo: aquí está el grueso

Esta es la parte que de verdad cuesta dinero y la que justifica un precio, porque es trabajo de una persona. Diseñar la web, montarla, escribir los textos, dejarla rápida y bien vista en el móvil. Aquí el rango es amplísimo según quién lo haga. Una plantilla genérica que rellenas tú mismo puede salirte por poco, pero queda igual que la de otros mil negocios. Una agencia grande te puede cobrar varios miles de euros por una web a medida. En medio está lo razonable para un negocio local: una web bien hecha, adaptada a tu marca, que no parezca de plantilla y que esté pensada para captar clientes. Lo que pagas de más en muchas agencias no es el diseño en sí, es la estructura, las reuniones interminables y los procesos pesados que tú no necesitas.

El mantenimiento: lo que casi nadie te cuenta

Una web no es un cartel que cuelgas y te olvidas. Hay que renovar el dominio y el hosting cada año, mantener actualizado el software por seguridad, hacer copias de seguridad, arreglar lo que se rompa y cambiar cosas cuando tu negocio cambia (nuevos precios, una clase nueva, fotos nuevas). Si nadie se ocupa de esto, la web se queda vieja, se cae o se hackea, y entonces sí que tienes un problema. El mantenimiento se suele cobrar aparte como una cuota mensual, y ahí muchos clientes se llevan el susto de fin de mes. O peor, no lo contratan, nadie toca la web, y a los dos años está abandonada.

Suma todo y mira el cuadro completo

Si juntas las partidas, una web de un negocio local pagada por separado suele quedar así: el diseño como pago inicial, que puede ir de unos cientos a varios miles según quién, más el dominio y el hosting cada año, más el mantenimiento mensual si lo contratas. El problema de pagarlo todo por separado no es solo el dinero, es que tienes que estar pendiente de varias facturas, varios proveedores y varias renovaciones, y que el día que algo se rompe no sabes ni a quién llamar.

Aquí es donde tiene sentido un modelo todo incluido, y te lo contamos con transparencia porque es lo que nosotros hacemos. Nuestro plan es 400€ al año, una sola cuota, y dentro va el diseño, el dominio, el hosting, el certificado de seguridad, el SEO local para tu ciudad y el mantenimiento durante todo el año. No hay pago inicial aparte ni cuotas mensuales sueltas ni el SSL cobrado a escondidas. Una factura al año y te olvidas. No lo decimos para venderte a presión, lo decimos para que tengas un punto de comparación claro cuando mires otros presupuestos.

Cómo leer un presupuesto sin que te cuelen extras

Con todo esto ya puedes hacer las preguntas que separan un presupuesto honesto de uno inflado. ¿El dominio queda a mi nombre? ¿El hosting y el SSL van incluidos o me los cobráis aparte cada año? ¿El mantenimiento está dentro o es una cuota extra? ¿Qué pasa si quiero irme, me llevo la web? Si te cobran el certificado de seguridad como un lujo, si el dominio lo registran a su nombre, o si el mantenimiento aparece como una sorpresa después de firmar, ya sabes por dónde te están apretando.

Una web cuesta dinero, eso es real y está bien que lo cueste, porque la barata de plantilla no te va a traer clientes. Pero ahora sabes de qué está hecho ese precio. Eso es lo que te protege de pagar de más: no rechazar pagar por una web buena, sino saber distinguir lo que es trabajo de verdad de lo que es un extra inflado disfrazado de servicio.

Una factura al año

Todo incluido, sin extras escondidos

Diseño, dominio, hosting, certificado de seguridad, SEO local y mantenimiento, todo en una cuota de 400€ al año. Sin pago inicial aparte, sin sorpresas a fin de mes. Cuéntanos qué negocio tienes.